La menor Yamileth Álvarez Marín (16) se encuentra en estado grave tras ser
atacada por tres compañeros en el establecimiento
SANTIAGO.- La Superintendencia de Educación Escolar del Mineduc inició un
sumario administrativo en contra del colegio Saint Peters College, de la comuna
de Puente Alto, donde una menor de 16 años fue víctima de un grave caso de
bullying, que la mantiene en estado grave en el Hospital Sótero del
Río.
La información la confirmó esta jornada el jefe de esa repartición, Manuel
Casanueva, quien agregó que la decisión fue adoptada a primera hora, tras
conocer el informe final de los fiscalizadores del ministerio que llegaron hasta
el establecimiento.
El personero sostuvo que dicho informe revela serias insuficiencias respecto
del tratamiento preventivo en casos de maltrato como el ocurrido a Yamileth
Álvarez Marín.
Son anomalías respecto de lo que la normativa educacional exige, que tienen
que ver con el reglamento interno y el tratamiento que hay que hacer respecto
del resguardo de la integridad física de los niños. (...). Nos interesa que
situaciones como estas no ocurran. Son hechos gravísimos y nos tiene que llamar
mucho la atención", enfatizó.
La escolar fue atacada el jueves pasado por tres compañeros varones, que
cobardemente le amarraron sus manos y pies, para luego golpearla brutalmente y
humillarla, dentro del establecimiento y frente a un grupo de compañeros, que no
le prestaron ayuda.
"Cualquier maltrato físico es algo grave y nos tiene que llamar la atención,
entonces yo hago un llamado a los alumnos para frenar este tipo de situaciones.
No es posible que nosotros veamos que haya niños que no hagan nada cuando ven
que a un compañero, o quizás a un amigo, lo estén golpeando o lo estén
maltratando", sostuvo Casanueva.
Tras el hecho la joven fue internada en el Hospital Sótero del Río, donde
además de las contusiones los médicos se percataron de la presencia de un
aneurisma no diagnosticado, el que se agravó a raíz de los golpes.
Según la denuncia de los padres, en el lugar existen cámaras de seguridad,
pero que nadie estaba operándolas.
"Los colegios tienen que preocuparse de que si tienen las herramientas, que
éstas sea utilizadas de manera adecuada y por su puesto lo más importante (el
mensaje es) que ningún tipo de delito como estos va a quedar impune", afirmóo Saint Peters College.